VINIFICAMOS CEREZAS

"Todo empezó por casualidad, con un zumo de cereza natural que fermentó de manera espontánea y en pocos días ya olía a vino. Hasta entonces nunca había oído hablar del vino de cereza, pero rápidamente visualicé que lo que quería era un vino de cereza seco, para acompañar las comidas. La idea de hacer un vino de cereza dulce, nunca me atrajo... Ahora llevamos diez años vinificando cerezas y obtenemos productos muy especiales, con mucha personalidad y una gran diferenciación."
Josep Badell, autor de Sirot
 La cereza es una fruta perfectamente vinificable y llena de bondades que aportan un sabor único al producto de su fermentación.
La cereza es una fruta perfectamente vinificable y llena de bondades que aportan un sabor único al producto de su fermentación.

LA BODEGA SIROT

Somos una pequeña bodega afincada en el Baix Llobregat, al sur de Barcelona, y estamos en pleno centro de la producción de cereza de la comarca. Disfrutamos de la calidad de esta fruta tan preciada que transformamos en vino de cereza en nuestra antigua bodega, datada en el siglo XVI.

Somos pioneros en la elaboración de vinos de cereza, trabajamos con un enorme respeto por la materia prima y por los procesos naturales mediante los cuales obtenemos productos únicos, sorprendentes, muy gastronómicos y hechos solamente con cerezas.

SIROT, UN PROYECTO JOVEN CON SABOR A MADURO

"Nuestra filosofía de vida nos ha traído hasta aquí, para recuperar sabores pero también para descubrir otros nuevos. Para fusionar las cosas buenas de cada época y disfrutarlas en un conjunto que se acerca mucho a la idea de paraíso."

Les muntanyes del Parc agrari del Baix Llobregat són un tresor natural a pocs quilòmetres de Barcelona. La producció de cirera en aquesta zona es remunta a més de 100 anys.
Les muntanyes del Parc agrari del Baix Llobregat són un tresor natural a pocs quilòmetres de Barcelona. La producció de cirera en aquesta zona es remunta a més de 100 anys.

Todas las masías de la zona tienen una pequeña bodega donde antiguamente se elaboraban su propio vino, e incluso se dedicaban a la producción, ya que antes de llegar la filoxera a esta zona, los bosques y campos de cerezos eran viñedos. Cuando se arruinaron las viñas, en esta zona, se hizo el cambio al cultivo del cerezo, que resultó adaptarse muy bien al terroir y el clima de la zona. Estas dos características nos ayudaron a encontrar el lugar ideal para elaborar nuestro vino de cereza. Una masía del siglo XVI, equipada con una vieja bodega, rodeada de campos y campos de cerezos fantásticos.

Con nuestro proyecto hemos logrado recuperar la productividad de la masía que nos encontramos en situación de semi abandono hace ya diez años. Las masías, como los caseríos, los cortijos, etc, han sido creadas, a lo largo de la historia para alojar, pero también para proveer de alimentos a las familias que han vivido en ellas. Todas estas construcciones campestres suelen contar con su propio horno de pan, su corral, su almacén para secado de grano, verduras, su huerto, sus frutales y su bodega. Todas esas instalaciones cubrían todas las necesidades y proporcionaban una independencia alimentaria fundamental.

Además de cubrir necesidades alimentarias, el hecho de producir alimentos en la naturaleza, entre muros de piedra, en hornos de barro, en barricas de madera, es una experiencia que te conecta con las personas que han vivido allí anteriormente a través de su forma de vida. Todo sabe diferente a lo que puedas cocinar en una cocina de inoxidable, todo sabe a auténtico, a de verdad.

Desgraciadamente, y por razones de la vida cotidiana que llevamos todos, y los nuevos ecosistemas creados en la ciudad, esos sabores de autenticidad se han convertido en un lujo. Acometer un proyecto como el de Sirot, tan joven, tan poco caminado, en un lugar donde hace más de 400 años se produce vino, resulta fascinante y muy enriquecedor. Te asegura una calidad y una originalidad, basadas en cómo se hacían las cosas antes, cuando todo se hacía con la calma y con productos de primera calidad, obtenidos a pocos metros de casa. Cuando el margen de beneficio significaba muchas más cosas, cuando el retorno de la inversión era un pacto tácito con la naturaleza, a la que le confiabas el futuro de tus hijos.

PRIMAVERA, VERANO, OTOÑO E INVIERNO EN LA FINCA SIROT

"Elaborar alimentos en un paraje natural es todo un lujo para los sentidos. Esa paz se respira en cada producto"